Chaqueta de cuero piloto

Chaqueta de cuero piloto

 

 

Los comienzos. Chaqueta de cuero piloto

Chaqueta de cuero piloto

 

El desarrollo de unidades militares motorizadas y la aviación exigieron nuevos equipos de protección contra el frío y el viento, esta protección no debía limitar  en exceso los movimientos de los soldados. En consecuencia, los ejércitos de todo el mundo comenzaron a introducir en sus organizaciones el uso de monos y chaquetas de cuero.

Los pioneros de la aviación adoptaron los abrigos largos y gruesas chaquetas forradas de piel de oveja, pero este equipamiento muchas veces  resultaba poco práctico para poder colocar el paracaídas entre las piernas y dificultaba bastante el movimiento en las estrechas cabinas.

Chaqueta de cuero piloto

Manfred von Richthofen | Chaqueta de cuero piloto

Se le atribuye oficialmente al ejército alemán la introducción del primer uniforme realizado en cuero para sus pilotos en la Primera Guerra mundial.  Ya en 1915, Manfred von Richthofen, el famoso «Barón Rojo», llevaba una chaqueta de cuero negro con cuello de piel y cintura ajustada.  En la Segunda guerra mundial, la máquina de guerra alemana convertiría la ropa y los uniformes de cuero negro en un instrumento de poder.

A principios de la década de 1920, la fuerza aérea de EEUU inventó los primeros trajes térmicos para sus pilotos, eran monos forrados en piel a los que denominaron B1, pero estos trajes eran muy gruesos y dificultaban mucho la movilidad de quienes los usaban. En consecuencia, los especialistas desarrollaron una prenda de cuero ligera y funcional, la chaqueta A1, se comenzó a utilizar a partir de 1927 y fue muy popular entre los pilotos de aquella época. Incluso Charles Lindbergh la utilizó cuando realizó su proeza a través del Atlántico.

Se le atribuye oficialmente al ejército alemán la introducción del primer uniforme realizado en cuero para sus pilotos en la Primera Guerra mundial.  Ya en 1915, Manfred von Richthofen, el famoso «Barón Rojo», llevaba una chaqueta de cuero negro con cuello de piel y cintura ajustada.  En la Segunda guerra mundial, la máquina de guerra alemana convertiría la ropa y los uniformes de cuero negro en un instrumento de poder.

 

 

La legendaria chaqueta A2

Chaqueta de cuero piloto

 

En 1928, la cremallera produjo toda una revolución en la industria textil y se comenzó a utilizarlas en las chaquetas A1, que algunos pilotos todavía usaban al estallar la segunda guerra mundial. En los inicios de la guerra, el gobierno americano encargó la fabricación de 200.000 cremalleras.

Chaqueta de cuero piloto

Piloto de la II Guerra Mundial | Chaqueta de cuero piloto

En el año 1930, la fuerza aérea de EEUU comenzó el desarrollo de una nueva chaqueta para pilotos, la que se convertiría en una prenda icónica y que se sigue fabricando hasta el día de hoy, la legendaria chaqueta de piloto A2, la cual fue puesta en servicio en el año 1931.

Las chaquetas se testaron y fabricaron bajo exigentes criterios de altitud y temperatura y se les asignaron letras de identificación, la letra A para ser utilizadas en verano y la B para el invierno y a mucha altitud.

La resistente y funcional chaqueta A2 estaba hecha de cuero de caballo marrón, con un forro de algodón de color caqui, charreteras, dos bolsillos delanteros, cuello alto y ajustadas en la cintura y las muñecas para evitar el viento frío. Más de 200.000 de estas chaquetas fueron fabricadas en los Estados Unidos entre 1935 y 1944. Se convirtieron en las leales compañeras de muchos héroes de la Segunda Guerra Mundial.

En el año 1930, la fuerza aérea de EEUU comenzó el desarrollo de una nueva chaqueta para pilotos, la que se convertiría en una prenda icónica y que se sigue fabricando hasta el día de hoy, la legendaria chaqueta de piloto A2, la cual fue puesta en servicio en el año 1931.

 

 

La chaqueta B3 “Bomber”

Chaqueta de cuero piloto

 

La no menos famosa chaqueta de bombardero B3, con su grueso forro de piel de oveja, fue adoptada por la Fuerza Aérea de los Estados Unidos en 1934, reemplazando la chaqueta de vuelo A2 para clima frío. Su creador fue el mayor Malcolm Grox, médico y miembro del Alaska Corp. Sintiéndose muy incómodo con su habitual mono de cuero, tuvo la idea de cortarlo a nivel de la cintura.

Chaqueta B3 Bomber | Chaqueta de cuero piloto

Hecha de piel al revés, la chaqueta de bombardero B3 fue usada durante toda la guerra por el general George S. Patton y se convirtió en un clásico de su tipo. Las chaquetas “Bomber” serían desarrolladas posteriormente por marcas como Avirex, Mac Douglas, Schott y Rodson.

En mayo de 1943 fueron reemplazadas por una chaqueta cuyo corte más ajustado se adaptaba mejor al espacio estrecho de las cabinas.

La no menos famosa chaqueta de bombardero B3, con su grueso forro de piel de oveja, fue adoptada por la Fuerza Aérea de los Estados Unidos en 1934, reemplazando la chaqueta de vuelo A2 para clima frío. Su creador fue el mayor Malcolm Grox, médico y miembro del Alaska Corp. Sintiéndose muy incómodo con su habitual mono de cuero, tuvo la idea de cortarlo a nivel de la cintura.

 

 

Mucho más que equipamiento militar. Chaqueta de cuero piloto

Chaqueta de cuero piloto

 

Los soldados que regresaron del frente convirtieron sus chaquetas de cuero en ropa de ocio y aumentaron su popularidad en la América de postguerra. Junto con el tabaco de Virginia, las medias de nylon y el chicle, la chaqueta de cuero se convirtió en uno de los símbolos icónicos de una América victoriosa.

Si bien retuvo a muchos usuarios y fanáticos acérrimos, la chaqueta de cuero desaparecería durante muchos años del equipamiento militar. Durante las guerras de Corea y Vietnam, fue reemplazada por chaquetas hechas de algodón grueso, nylon y, más tarde, por uniformes y equipamiento hechos con telas desarrolladas tecnológicamente. Fue solo a mediados de la década de 1980 que la Fuerza Aérea de los EE. UU comenzó nuevamente a hacer pedidos de chaquetas de cuero.

Al igual que los marineros y ex convictos, las chaquetas de cuero se convirtieron en marcas de identidad para los pilotos de esa época, quienes las personalizaban con símbolos, dibujos e inscripciones. Para los pilotos y aviadores en la guerra de 1939-1945, sus chaquetas eran mucho más que solo ropa, eran compañeras en el sufrimiento y la esperanza por igual.

Muchos pilotos realizaron un seguimiento de sus hazañas y salidas agregando una pequeña bomba a su chaqueta después de cada misión. En algunas chaquetas de bombardero de la Segunda Guerra Mundial, las esvásticas pintadas contaban cuántos aviones alemanes habían sido derribados.

Chaqueta de cuero piloto

Gregory Peck en Twelve O´clock High | Chaqueta de cuero piloto

Muchas de las más grandes estrellas de Hollywood se pusieron la chaqueta de vuelo en unas sesenta películas que representaban el heroísmo de los voladores y los pilotos de combate, todos ellos realizados entre finales de la década de 1930 y la década de 1960. Clark Gable y Spencer Tracy en Test Pilot (1938), Errol Flynn en Dive Bomber (1941), John Wayne en The Flying Tigers (1942), Gregory Peck en Twelve O’Clock High (1949) y Steve McQueen en The War Lover (1962).

Mientras que las chaquetas de moto, que datan del mismo período, desarrollarían una reputación más transgresora ligada a un estilo de vida rebelde y sin reglas, la chaqueta de vuelo encarnaría el sueño americano. Películas como The Right Stuff (1983) y Top Gun (1986), que convirtieron a Tom Cruise en una estrella, sugieren que la mística del héroe-piloto aún no se había desvanecido.

Los soldados que regresaron del frente convirtieron sus chaquetas de cuero en ropa de ocio y aumentaron su popularidad en la América de postguerra. Junto con el tabaco de Virginia, las medias de nylon y el chicle, la chaqueta de cuero se convirtió en uno de los símbolos icónicos de una América victoriosa.

 

 

 

 

 

Fuente: «The leather book» de Anne-Laurie Quilleriet

Klauer & Iannuzzi | 2020 | Chaqueta de cuero piloto