Triumph el fin de la leyenda

Triumph la leyenda termina. Parte 2

 

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Triumph la leyenda termina

 

 

1980. En busca de alguna salida

Triumph el fin de la leyenda

 

En 1980 se comenzó a negociar una asociación con las ya poderosas marcas japonesas, Honda, Kawasaki, Suzuki y se planteó como opción a la americana Armstrong Equipment, fabricante de  suspensiones y escapes.

Triumph el fin de la leyenda

Suzuki GS550L 1980 | Triumph el fin de la leyenda

Suzuki estaba realmente interesada en la operación pero deseaba el control completo, con una producción que aumentaría a 30.000 unidades al año incluyendo opciones de cilindrada de 250, 500 y 750cc. Pero una devaluación brusca del yen malogró todo el proceso. Armstrong, finalmente, sería la opción más sólida de las planteadas.

Mientras la producción se reducía a 50 unidades a la semana, el gobierno británico no apoyó la venta a la compañía americana, con lo cual Meriden se vio forzada a despedir a 300 trabajadores.

El futuro de la Cooperativa parecía más negro que nunca, pero a medida que el Fondo de Garantía de Crédito a la Exportación buscaba formas de recuperar capital de las existencias no vendidas en los Estados Unidos, vieron a Meriden, con su red de distribución existente, como su mejor solución para asegurar el resultado financiero.

A cambio, el gobierno acordó cancelar el préstamo pendiente y los intereses acumulados de la cooperativa. Meriden, había sobrevivido, otra vez, por los pelos, pero todo este proceso provocó un año de producción desastroso, solamente 2.5000 unidades en todo 1980.

En 1980 se comenzó a negociar una asociación con las ya poderosas marcas japonesas, Honda, Kawasaki, Suzuki y se planteó como opción a la americana Armstrong Equipment, fabricante de  suspensiones y escapes.

 

 

 

1981. Una situación muy frágil

Triumph el fin de la leyenda

 

La baja demanda del mercado americano y la recesión que todavía azotaba a la economía británica hicieron de 1981 otro muy mal año comercialmente hablando, las leyes de emisiones contaminantes cambiaban constantemente y las empresas pequeñas, especialmente las europeas, realizaban un gran esfuerzo para no quedarse fuera.

Los modelos de 1980 y 1981 no se podían vender todavía en California y  se intentaba sostener el mercado con modelos de 1979, a la vez, se luchaba por liquidar el stock de la T140D según lo requerido por el acuerdo con el Departamento de Garantía de Créditos a la Exportación.

Para marzo, volvían a llegar los pedidos y la fábrica comenzó a trabajar a turno completo, pero la situación seguía siendo delicada, el mercado británico de la moto continuaba deprimido y la cuota de mercado de Triumph seguía disminuyendo, si bien el mercado americano comenzaba a tener algo de dinamismo se estaba todavía muy lejos de los presupuestado para sobrevivir.

Varias veces durante 1981, la cooperativa se enfrentó al cierre, ya quedaban pocas balas en la recámara y el final inexorablemente se acercaba.

La baja demanda del mercado americano y la recesión que todavía azotaba a la economía británica hicieron de 1981 otro muy mal año comercialmente hablando, las leyes de emisiones contaminantes cambiaban constantemente y las empresas pequeñas, especialmente las europeas, realizaban un gran esfuerzo para no quedarse fuera.

 

 

 

1982. Simplemente sobreviviendo. Triumph el fin de la leyenda

Triumph el fin de la leyenda

 

A principios de 1982, Meriden sufrió una grave crisis de flujo de caja, cientos de T140DS seguían sin venderse en Estados Unidos, y la cooperativa se esforzaba por introducir nuevos modelos, en particular el TSS de ocho válvulas.

El dinero era tan escaso que los concesionarios  tuvieron que comprar los nuevos folletos de ventas de 1982-1983, y para reducir los gastos generales, Meriden intentó vender parte de la fábrica.

Triumph TSS | Triumph el fin de la leyenda

En abril, se presentaron 11 nuevos modelos en el NEC show, se mostraron por primera vez las TSS y las TSX Custom, así como el controvertido TS8-1. Como era de esperar y continuando con la misma dinámica de los últimos años, los pedidos de los nuevos modelos fueron  escasos.

Además,  se seguía con los retrasos en la producción y las unidades que debían llegar a los distribuidores en septiembre lo hicieron ya entrado el invierno, con lo cual, la temporada de ventas de 1982 resultó otro fracaso más.

En noviembre, la Junta de empresas de West Midlands, ensayó una especie de auxilio a la compañía, financiando la exportación de unidades a EEUU y costos de desarrollos por un total de 465.000 libras.

La fuerza laboral de Meriden para este período era de solo 188 trabajadores con una producción de  80 motocicletas a la semana. Los planes de vender parte de la fábrica seguían adelante, pero a finales de año el dinero se acabó y se despidieron a casi todos los trabajadores, dejando una plantilla muy reducida.

El dinero era tan escaso que los concesionarios  tuvieron que comprar los nuevos folletos de ventas de 1982-1983, y para reducir los gastos generales, Meriden intentó vender parte de la fábrica.

 

 

 

1983. Peleando hasta el final. Triumph el fin de la leyenda

Triumph el fin de la leyenda

 

A principios de 1983 la suerte estaba echada, solamente 41 trabajadores quedaban en la cooperativa, las últimas Bonneville y Tiger se construyeron en enero y como si fuera un león herido que lucha hasta el final, se planteó un futuro muy ambicioso con el desarrollo de nuevos modelos y el traslado de la fábrica a Dunlop.

Triumph TSX 750 1983 | Triumph el fin de la leyenda

Se realizó un gran esfuerzo para asistir al NEC show en marzo, mostrando la Daytona de 599cc, las Thunderbirds TSX 8, TSX 4, TSS, TSX y nuevas Bonneville.

El 26 de agosto de 1983, finalmente la cooperativa cerró sus puertas, el empresario de Staffordshire de 40 años, John Bloor, adquirió el nombre, las patentes y los derechos de fabricación, y la fábrica de Meriden se vendió para dar paso a un desarrollo de viviendas.

En los Estados Unidos, TMA cerró con dignidad, pagó los reclamos de garantía y continuó apoyando a los distribuidores después de vender el inventario de repuestos a JRC Ingeniería.

Este buen hacer dejó buen sabor de boca en los distribuidores y a sus clientes, mantuvo una buena imagen en su mercado estrella, los cimientos estaban sólidos para  poder relanzar la marca con éxito 10 años después de su desaparición.

Este buen hacer dejó buen sabor de boca en los distribuidores y a sus clientes, mantuvo una buena imagen en su mercado estrella, los cimientos estaban sólidos para  poder relanzar la marca con éxito 10 años después de su desaparición.

 

 

 

 

Fuente: «Triumph motorcycles 1937-today» de Ian Falloon

Klauer & Iannuzzi | 2020 | Triumph el fin de la leyenda